Para Beatriz del Hoyo,
modelo de heteroconsciencia
La celebración del Orgullo en Madrid conlleva siempre una serie de rituales: asistir al pregón de las fiestas, participar en la manifestación de un modo más o menos activo, deambular por las calles de Chueca… y este año ha comenzado lo que será una nueva tradición: la colocación de la bandera arcoíris en decenas de edificios oficiales. Nuestra bandera ha servido para que las nuevas corporaciones municipales y gobiernos autonómicos hagan visible el cambio político y habrá que ver ahora si a la vindicación de los colores del movimiento en defensa de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales realmente acompañan las más que necesarias políticas públicas contra la discriminación Sigue leyendo