En nuestra España, años después de la aprobación del Matrimonio Igualitario y de la primerísima Ley de Identidad de Género, son ya necesarias nuevas leyes que hagan frente a las necesidades de las personas no heterosexuales y que garanticen que nuestros derechos no serán violados impunemente. Para conseguirlo, tal como propone desde hace tiempo el activismo, son necesarias diferentes normas.
Autor: Ramón Martínez
«Reirvindicar»: cómo hacer que el discurso activista llegue a más personas
La gente suele pensar que los activistas somos gente muy enfadada. Siempre andamos quejándonos por esto o por aquello, por una injusticia o la siguiente, y puede que sea esa la visión que ofrecemos tanto sobre nosotros como sobre el trabajo que hacemos. Salvo algunos casos considero que esa sensación la producimos de manera inconsciente, y es algo lógico: pasamos buena parte de nuestros días recopilando noticias e historias bastante dramáticas: asesinatos a personas lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, agresiones, cientos de discriminaciones por los más diversos motivos… Esta semana, sin ir más lejos, en una reunión de mi asociación conocimos casi en directo el caso de dos jóvenes insultados, agredidos y expulsados de un local de Madrid porque el camarero escuchó en su conversación referencias a su homosexualidad. Sigue leyendo
Los problemas del «lenguaje inclusivo»
Uno de los debates más recurrentes dentro de los activismos, fundamentalmente en el Feminismo y en la lucha por la erradicación de la homofobia –y bifobia y transfobia- es el del uso inclusivo de la lengua persiguiendo la visibilización del género social tradicionalmente excluido del discurso público: el femenino. A raíz del enésimo debate al que he asistido esta semana sobre la cuestión quiero dedicar unas líneas a reflexionar sobre el tema.
La Guerra (Trans) de las Galaxias
Esperar, esperar, esperar… Aquellas personas que no tenemos reconocidos algunos de nuestros Derechos Humanos hemos aprendido, como insistentemente dice mi amiga Carla Antonelli, a esperar hasta que a alguien se le ocurra dignificarnos manifestando públicamente que sí, que también tenemos derechos, y que deben ser respetados. Pero llega un momento en que la espera se nos puede hacer eterna y no nos queda otra que salir a luchar, para defendernos, contra un Imperio Normativo que, desde su oscuridad más absoluta, trata de obligarnos a seguir esperando, eternamente. «Siempre mañana, y nunca mañanamos», que escribió Lope. Ésta es la historia de esta semana, en la que un grupo rebelde a esa oscuridad, pero mayoritario en la Asamblea de Madrid, ha conseguido sacar adelante la Proposición de Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación.